27 de diciembre de 2007

El mejor regalo











Ella ataca con alegría la ensalada de rúcula. El parmesano es escaso. El resto de ingredientes son, como mucho, imaginarios.

Él pone su cara de pensar. Tras ese gesto indefinible, más bobalicón que circunspecto, se debate en la búsqueda del mejor regalo para el inminente cumple de ella (el dia 28, los santos inocentes). A él, la imaginación le da lo justo para empezar a escribir chorradas, nunca para terminarlas. Aún no ha imaginado qué regalar.

Sin embargo, tal día como mañana y hace casi 30 años, debutó a la vida el mejor regalo que él jamás conoció.
Él lo sabe. Un regalo insuperable.

Felicidades, cariño.
Te quiero.

20 de diciembre de 2007

Colaboren


En una conocida cafetería de Rambla Catalunya con Ronda Universitat pueden encontrar este inquietante cartelito situado en la pared que queda junto a las mesas.

Como verán, estamos hablando de una zona que durante todo el año presenta una importante densidad de guiris. ¿Y a quién encontramos siempre cerca del guiri? Aparte del trilero y su tosca cuadrilla (espectáculo del que jamás me cansaré), ahí tenemos a lo más granado del gremio del latrocinio, a los tahures del bolsillo ajeno o los gráciles recolectores del cuero relleno, quienes en definitiva viven para preservar con devoción la que realmente es la profesión más antigua del mundo. Lo de la prostitución vino después, el arte más remoto de nuestra civilización no es ni la escritura ni la agricultura, sino el latrocinio.
Vean el letrero. ¿No les resulta algo desafortunado? Sabemos de la buena intención del posadero, quien desea prevenir a las señoras acerca del choriceo que prolifera por la zona. Yo los he visto en acción a la hora del menú de mediodía, auténticas operaciones "relámpago" coordinadas y ejecutadas en equipo con una eficiencia tal que resulta digna de estudio, que no de elogio.
Y quien lo lee comprende la vocación del letrerito trascendiendo más allá de la fortuna expresiva. Pero ¿se imaginan cómo cambiaría la cosa si debajo de "GRACIAS" figurase una firma que dijera "El Mangi"?

Pues eso, no olvide dejarlo a la vista.
Eso sí, a la suya.
La de usted, no la del mangi.

12 de diciembre de 2007

CLAVES BREVES Y SIN EMBARGO IMPRESCINDIBLES PARA DESCUBRIR A UN IMPOSTOR DISFRAZADO DEL CHUSCO Y DESBARATAR ASÍ LOS PERVERSOS PLANES DE LOS INVASORES


He estado pensando recientemente en “La invasión de los ultracuerpos”. La peli esa que sale el Donald Sutherland, no la penúltima de la Kidman. No lo digo por desdén al remake, es solo porque aún no la he visto.

Soy perezoso y anacoreta –solo son tendencias, no dramaticemos- a la hora de cuidar las viejas amistades, o de prodigarme nuevas. En ese sentido, pueden pasar varios meses entre dos cafés con la misma persona. Años, respecto a los amigos más emigrantes.

Y siempre cabe la posibilidad de que, en ese ínterin, los marcianos se decidan de una vez por todas a suplantarme por un replicante impostor. Es lo que en Física llamarían una “probabilidad no nula”. ¿Que con qué propósito? ¡Qué más da! Los designios de caprichoso gobierno marciano son inescrutables. Saben que a menudo estoy por la noche apuntando a su planeta con el telescopio, haciendo fotos a las Pléyades (o a Saturno, si me pego un madrugón).


Desde luego, suplantarme representa un fiasco estratégico si consideramos el retorno de la inversión. Deberían darse cuenta de que geopolíticamente son mucho más interesantes otros individuos: Al Gore, Al Pacino, Al-fonso Covelo; Otra opción útil puede ser suplantar a los Calejo o a Mr. Gibert, dado que los tres son Inmortales y trabajan en las entrañas del Aparato; Desde luego Darth Querol es otra alternativa sugerente si lo que pretende el marciano es confundir al marxiano; Dar el cambiazo con Breixo es una idiotez: Se contribuye mejor a los intereses marcianos dejando que este terrícola circule libremente. Del Danielo, Filipao y del Oncle Jack, olvídense, los tipos ya son unos marcianos de soca i arrel; Con Mayra, imposible (antes le roban el bolso o la lotería que dejarse secuestrar); Seguramente Pau ya se ha inoculado algún antídoto de su invención capaz de bloquear el proceso de suplantación, en cuyo caso Noelia también está vacunada (fijo). Y a Bárbara no hay especie alienígena capaz de copiarla: Creedme, alienígenas, sé de lo que hablo.

Sin embargo, no me abstraigo de la sospecha de que los marcianos vendrán a por mí. Por tanto, por prevenirme de los planes marcianos y tener recursos para frustrarlos, indicaré a propios y extraños ciertas señas características que podrán chequear; Detalles nimios que al rebullonero y despistado marciano se le pasarán por alto, pero que en el siguiente informe se describen escrupulosamente:

  1. Nariz: El auténtico Chusco tiene una pequeña verruga en la cara exterior de la junta derecha de la napia, junto al orificio nasal derecho. Claro que, si lo vemos desde la óptica del observador, todo lo dicho queda a la izquierda. Lo que en cualquier otro sujeto constituiría un defectuoso “granako en tol jeto”, aquí ese pequeño apéndice confiere un elegante equilibrio al grato y complaciente diseño global.

  2. Oreja: Es manifiestamente apreciable un lunar de apenas 1’5 milímetros de diámetro en medio de la cara frontal de lóbulo de la oreja izquierda. Desde la óptica del observador, la oreja derecha.

  3. Gestos del cuello: Un indicio claro de que estamos ante un impostor chusquil sería advertir que en el transcurso de 15 minutos el sujeto observado no se ha hecho crujir el cuello –logrando un sonoro chasquido- con una rápida e instintiva inclinación de la cabeza hacia delante ladeándola a la derecha. Desde la óptica del observador, el tarrúmen se ladea a la izquierda.

  4. Dicción: Las malas lenguas sostienen que la “r” doble y la “s” no son precisamente los puntos fuertes de la dicción del auténtico Chusco. Sin embargo, fuentes reputadas afirman que sentado, concentrado y sin distracciones ni pestañeos puede llegar a soltar de una sola tacada “El perro de San Roque no tiene rabo…” con un nivel más que satisfactorio.

  5. Boca: Por razones que escapan al actual desarrollo de la investigación en el campo de la neurolingüistica, el sujeto a suplantar tiene marcada querencia por torcer progresivamente la boca si la frase no se compone exclusivamente de palabras monosilábicas. De tal modo que la mandíbula inferior viene a desviarse hacia la izquierda. Desde la óptica del observador, la que viaja a la izquierda es más bien la mandíbula superior, lo que confiere al conjunto una inquietante torsión espiral con la que desconcertar al interlocutor. Trucos de abogado o Efecto Coriolis, quien sabe.

Si con esto no tenemos suficiente, siempre se puede acudir al hombro derecho (el izquierdo para el observador, por Dios, no me lo haga repetir) y ver si está o no está la imprescindible mancha oscura del tamaño de una lenteja que propiciada por aquel simpático chavaluco que a los 9 años le pasó un trueno que ya llevaba la mecha encendida para ahorrarle trabajo (Sí, Raúl, un trueno… no empieces con la cantinela de la pirotecnia en L’H). Pero hay que tener las ideas muy claras para lanzarse a esta última comprobación si no se hace en el contexto de la piscina, la playa o circunstancias afines… Si la sospecha resultara finalmente infundada se daría lugar a una situación confusa y manifiestamente malinterpretable al parecer del sujeto observado.

De modo que, estimado amigo, la próxima vez que quedemos para tomar un café deberías recordar todos estos detalles. Quizás el individuo que pida al camarero un carajillo no sea realmente yo.

Pero si el impostor pide ese carajillo con anís, exige que sea "del mono" y por nada del mundo de Marie Brizard, a la par que levanta una ceja haciéndose el interesante, habrá que reconocerles a los marcianos que han hecho un buen trabajo.

Felicítales de mi parte.

Para servirle


Conozco algo de la geografía y la historia de Granada: Por trabajo lo primero, por afición lo segundo. Por compromiso genético, todo. Mis antepasados paternos vienen de los Montes Orientales (una forma exótica de referirse al norte de Granada y al este de Jaén).

Me comenta mi padre, más aficionado que yo a la historia local, que con la rendición del reino nazarí y las injustas presiones que acabaron expulsando un siglo más tarde a la maltratada morería, se repobló la región con gentes del noroeste de la península. Basta ver la cantidad de topónimos gallegos o astures que pueden encontrarse desde la Contraviesa y la Alpujarra hasta la Sierra de Baza o la comarca de Guadix. Concretamente la repoblación de esta última fue obra del Duque de Gor, quien trajo consigo cierto número de pobladores cántabros entre los que con toda probabilidad tengo algún antepasado. Por otra parte, las ciudades donde hay mayor presencia de gente con mi mismo apellido paterno son Santander, Granada y Madrid (sí, ya ven con qué cosas me entretengo).

Admitámoslo: La hipótesis de que tuve un antepasado que cruzó la meseta a las órdenes del duque para establecerse y servirle en los dominios de Gor allá en los montes orientales no es ni descabellada ni descartable. Es más, confieso que incluso me hace gracia. Bastante gracia. Tiene su rollete épico.

Pero aún puedo retorcer un poco más el asunto. Si usted es un catedrático de historia especializado en el asunto y le resulta indudable que ya estoy desbarrando, no me saque de mi error. Se non e vero

Supongamos que lo más verosímil sea creer que aquel contingente humano estuviese compuesto de familias sometidas al ducado por el vínculo del vasallaje. En ese caso, si hace cuatro siglos nuestro deber como siervos del Duque de Gor era llegar y mantenernos como pobladores en el norte de Granada, creo que mi abuelo desencadenó unilateral e inconscientemente la suspensión de ese vasallaje cuando decidió en el 63 (del s.XX, vive Dios) emigrar a Barcelona con toda la prole.

Pues bien, no seré yo quien reclame la vigencia de ese sometimiento. Seguramente ya debamos entender resuelto todo juramento de lealtad hacia el Duque, quizás en base al principio de prescripción extintiva. O lo que sea.

Sin embargo es posible que aún exista el ducado, y que aún haya un Duque de Gor. Incluso puede que esté leyendo estas líneas. En caso afirmativo, aprovecho esta plataforma para dirigirme a usted, señor duque. Le confirmo expresamente que no tengo la menor intención de volver a Alamedilla para asentarme allá. Ni mi domicilio ni mis ajadas posaderas.

Sin embargo, sepa Vuestra Excelencia que por respeto a las viejas deudas familiares, si acaso necesitare cualquier cosa no dude en llamarme. O visitarme, si así le place. Aparte de ramita de perejil y una tacita de sal, en la mesa de mi casa siempre tendrá un plato. Es más, hemos enriquecido considerablemente la cocina lemillera. Puede creerlo, no era difícil, incluso la hemos hecho algo más digerible. Jugaremos al ajedrez si le apetece, hablaremos del "Cascamorras" (tema a desarrollar en otro post), brindaremos por los vinos vijiriegos, y si encarta, prepararemos un choto al ajillo.

Pero no espere mucho más de mí, ni de mi estirpe, ¡pardiez!
Actualmente rindo servidumbre a otra Casa,
concretamente la de Bárbara & Jesús.
Por si le interesa, profesamos este himno:

Esto no se toca, quita,
Con esto no se juega, dale.
Esto no se toca, quita,
Con esto no se juega.
Quita los pies de la mesa,
en el salón no se juega,
en el sofá no se come…

Semos república independiente.
Pero de buen rollo.

11 de diciembre de 2007

Himno de la Txistorra


Escrito por Enrike Zelaia, y con los arreglos musicales de Jesús Ollo, con afecto y mi sincero reconocimiento a la Cofradia de la Txistorra de Sakana (Sakanako Txistorraren Kofradia), les presento el Himno de la Txistorra:

Txistorra dugu janari aparta
gure mahaietan ez bedi falta
jakin nahi baduk zer den plazerra
hara hementxe aukera ederra.
Txistorrear janaren artea
Txistorrear gozamen betea
TXISTORREAR, TXISTORREAR
TXISTORRAREKIN BETI ELKARREKIN.

Es la Txistorra espléndido manjar
que en buena mesa nunca ha de faltar.
Si quieres de verdad sentir placer
vete aprendiendo a txistorrear.
Txistorrear es arte del comer
txistorrear es gozo del yantar.
TXISTORREAR, TXISTORREAR
TXISTORREANDO NUNCA MORIRAS.

Además de escucharlo, incluso cantarlo a coro si lo desean, pueden obtener más información sobre las actividades de estos simpáticos amigos en su página, www.garde.net/txistorra. Especial atención merece el apartado "Recetas", donde descubrirán cómo preparar el sorprendente Helado de Txistorra.
¡Vamos, hombre!
¡Estas fiestas, a txistorrear!

Machote

Sobre estas lineas, HE-MAN saluda a los espectadores de NO-DO

Criticar a la COPE es demasiado facilón.
Tanto, que a menudo resulta inevitable:

Quien más o quien menos ha escuchado el corte con el ingenioso comentario de Cesar Vidal en el programa de Losantos respecto al escasamente afable griterío dedicado a Zerolo durante el minuto de silencio en la concentración celebrada en Madrid la semana pasada contra el último atentado de ETA (humpff... cojo aire...). El elegante intelectual dijo algo así como que “vaya cara descompuesta pone Zerolo porque le gritan y le siguen tres señoras mayores, menos mal que no son dos chicarrones… bueno, igual se los hubiera ligado…”. Si no cito literalmente, en poco me equivoco.

Y hoy escucho la última perla de Losantos (DJ resident) donde pone a parir a Gallardón por emocionarse en público en la presentación del libro de Fraga al hablar de la íntima amistad que siempre tuvieron él y su padre con el fundador de su partido, y la gratitud que le profesa. Losantos se escandaliza, diciendo que las lágrimas se entienden en un anciano senil, pero no en un hombretón hecho y derecho. “¿Y éste pretende liderar la derecha? ¡Qué escándalo!”.

Pocas certidumbres atesoro, pero veo más probable que me otorgen el nobel de medicina el año que viene a que, algún día, mis torpes dedos introduzcan una papeleta electoral del PP en una urna.

Pero eso no excluye que me gustaría ver una derecha representada por una persona honestamente asequible a la emoción y al sentimiento. Y si se lo pide el cuerpo, a la lágrima.

Y si se lo pide el cuerpo, también al chicarrón.

4 de diciembre de 2007

Vino e Identidad


"Un pueblo que no consume su vino
tiene un grave problema de identidad"
Manuel Vázquez Montalbán

Tuve un profesor de derecho procesal, juez jubilado, que defendía la siguiente creencia: En una demanda, la verdad es inversamente proporcional al número de páginas que usa el abogado al redactar su escrito. La honestidad es breve, pero la mentira requiere letras.

Montalbán resuelve el asunto en un par de líneas.
Óle.

3 de diciembre de 2007

Si conduces sin cinturón, haces llorar al niño Jesús


La Ley de las XII Tablas (Roma, siglo V a.C.) supuso un importante hito en la historia universal del derecho. Los romanos enviaron a Atenas una comisión de estudiosos que, siguiendo el ejemplo de los griegos (los guays del momento), prepararan el borrador de un cuerpo de leyes bien hechas, "pa no ser tan burros y encivilizarse una miaja".

El texto es cojonudamente interesante, recomiendo su lectura. Hoy quería comentar la revolucionaria y novedosa distinción que estas leyes hacían entre el homicidio voluntario y el involuntario (o imprudente). En el caso del homicidio voluntario -el que se hace con mala idea- la sanción jurídica no era particularmente sofisticada: La ejecución del homicida, sin más contemplaciones. En definitiva, el ojo por ojo...

Lo interesante venía con el homicidio imprudente. En este caso, como no había voluntad maliciosa por parte del homicida, se entendía inapropiado solucionarlo con su ejecución. Pero por otra parte, también era algo desconsiderado que las cosas se quedaran así, sin más... Los dioses se cabrean con las muertes fortuitas. Esas cosas causaban cierta turbatio del todo inconveniente, y para sofocarla, la ley reconocía a los parientes del difunto la potestad de exigirle al homicida costear el sacrificio de un carnero. Un tribuno se encargaba de juzgar si el homicidio era voluntario o involuntario, y finalmente se procedía de conformidad a lo dispuesto.

Ese día, algún mamífero acababa sin cabeza.

Bárbara, quien me gana sobradamente en las categorias de jurista, cónyuge, entidad pensante y persona humana, me ha revelado hoy un dato sorprendente. Actualmente el suicidio en España está castigado.

Es pertinente hacer matizaciones, pero la provocadora afirmación no es para nada incierta. El derecho sancionador aplicable no es el penal sino el administrativo (todavía), el ilícito no debe ser consumado sino quedar en tentativa, la tipicidad subjetiva no debe ser dolosa sino culposa, la tipicidad objetiva no ha de ser acción sino omisión, y el arma del crimen solo puede ser el cinturón de seguridad.

Si nadie se atreve a poner en entredicho mi libertad de arriesgar mi propia vida a la hora de practicar el alpinismo extreme o de bucear entre tiburones (nadie me ha multado por lo segundo, y nadie me verá hacer lo primero), ¿porqué sí se castra mi más íntima esfera de derechos fundamentales si decido conducir sin cinturón? ¿Por prevención de costes a la Seguridad Social, como en alguna tertulia alguna vez se ha dicho?

¿No será por forzar un hábito que mejore las estadísticas de mortandad al volante? Esa creo sin muchas dudas que es la principal motivación de la DGT. Y legislar es siempre más barato que invertir en infraestructuras. No se si es demagógico pensar así, pero a mí no me consta que se esté multando a nadie porque sigan existiendo pasos a nivel sobre vías de tren, puntos negros en la red secundaria, o esos temibles quitamiedos que son los guardarrailes.

Releo esto, y me suena muy antipático, y muy poco comprensivo con las paternales autoridades que velan por nuestra seguridad vial.

Pero algunas multas que me han puesto también lo son: conducción peligrosa por conducir comiendo galletas (Oreo, para más señas), o hablar por el móvil en un jodido atasco en el que llevaba ya parado 15 minutos para avisar que llegaba tarde.

Da la impresión de que cada día, y a toda costa, algún mamífero debe ser multado.