27 de junio de 2008

Muy ruido y pocas chuscadas

Efectivamente, amigos, sois sabuesos finos y vuestras sospechas en absoluta son inciertas. ¿Supondría la llegada de Adrianita un menoscabo a la prolífica trayectoria del blog más chusquero? Por supuesto, la duda ofende. Es bien sabido que mi costumbre era chusquear después de comer, a eso de las 15h, como norma. Siempre el mismo dilema: ¿Me tomo el café en el Starbucks mientras leo antes de volver al despacho, o me subo directamente a la oficina con el café y chusqueo hasta las 16h?

Sin embargo ya no hay dilema: No me privo de ir a comer a casa, religiosamente, todos los dias. No dudéis que chusquear es grato para mí y que mucho me place, pero nada es comparable como darle el quite a Bárbara -primera espada y suma diestra- lidiando con pañal y biberón frente a Doña Churretes. Porque si bien no he escrito mucho últimamente, mucho he aprendido acerca del poder de absorción de la celulosa. ¡Pardiez que sí!

Humildemente solo me queda instar a quien siga teniendo el hábito de visitar este blog que no ceje en sus costumbres. ¡Cáspita, no deje de hacerlo, huevón/a!

Aunque deba comenzar a escribir de noche, contad con que el Chusco cabalga de nuevo.

5 de junio de 2008

Mi princesita

Hoy os presento a alguien muy especial, cuanto menos para su madre y para mí: Nuestra pequeña Adriana llegó el pasado martes 27 de mayo por la madrugada. Con sus 2'8 kilos de ternura ha cambiado irremediablemente nuestras vidas a mejor imposible.


Basta ver lo evidente: Desde luego se parece más a Bárbara, tanto en lo físico como en el innegable desparpajo que demuestra saludando a la cámara. ¡Bien por la especie!