9 de octubre de 2007

Ahorro energético


Discúlpenme las lectoras del blog, pero este artículo esta dirigido a tí, barón urbano de treintaypocos. Te sugiero un weekend ecológico. Este fin de semana vas a ahorrar energía. Concretamente, la tuya.

Necesitas lo siguiente:

- Bata vieja moderadamente deshilachada
- Antiquísima camiseta de publicidad degastada por años de uso (como mínimo 8 años)
- pantalones pijama de franela (opcional)
- Gayumbos tipo boxer, de los que "cojen pero no aprietan"
- Incienso en barritas (con 20 tendrás suficientes)
- Una mantita de Ikea (recomendamos el modelo MÄLOLI)

Cuando el viernes por la noche llegues a tu hogar, enciendes un bastoncillo de incienso. A partir de ese momento procura mantener activa esa fumarola durante todas las horas de vigilia del finde (no serán muchas). Preguntarás "¿Porqué?", a lo que yo responderé "¿Porqué no?". Confórmate con pensar que ES MEJOR ASÍ.

Acto seguido, te das ese baño relajante que desde el puto lunes pasado ya te estabas mereciendo. Pasa de velitas. ¡Si realmente no te importa! Tú lo único que necesitas es agua calentita, sales o espuma que cubran la superficie del agua ocultando eso que aún llamas cuerpo, un chupito de whisky "ese-del-bueno-que-te-gusta-a-tí", y si te parece bien, hasta lectura.

Esto te va a reportar dos cosas: Empezar con buen pie para pillarle el ritmillo al fin de semana, y no menos importante, toda la higiene que vas a necesitar en las próximas 57 horas. Porque cuando salgas y te seques, te pones la indumentaria arriba mencionada y no te la quitas hasta que el lunes amanezca. Cuanto más vieja sea la camiseta, más auténtica será la experiencia.

No faltarán quienes supongan que una conducta como la propuesta, cuanto menos, nos conducirá inexorablemente a heder como una mala cosa. Y a un nivel olfativo, eso ya supone impacto ambiental, lo que paradojicamente desbarataría el propósito ecológico del asunto.

¡Pues nada de eso!
Para apestar, hay que transpirar.
Para transpirar, hay que hacer cosas que impliquen movimiento.
Solución: Limítate a hacer cosas que no impliquen movimiento.

Y hay muchas actividades de este tipo cuyo ejercicio puede desplegarse en todo su contenido desde el cómodo y entrañable sofá del comedor sin que las pulsaciones por minuto pasen de 80. Considérate el Indurain del sillón. Cuanto menos 5 grandes categorías:

  • GASTRONOMICAS: Pizza por teléfono, caja de galletas, caja de donuts, helado con nueces de macadamia (lo puedes pedir con la pizza), bolsa de quicos, etc...
  • MULTIMEDIA: Jugar a "la plei", ver España Directo, ponerte un par de temporadas seguidas de Los Soprano, seguir jugando a "la plei", etc...
  • ONIRICAS: Sueños de todos los tipos y todos los gustos, pero quizás no para todas las edades...
  • REFLEXIVAS: Como las oníricas, pero sin sueños.
  • CONTEMPLATIVAS: Como las reflexivas, pero despierto.
Francamente, no sé que más escribir sobre el tema.
¿Pero hace falta?

Para acabar, solo recordarte que desaconsejan esta práctica la OMS, tu pareja, tu menguante círculo social y sin duda toda una rugiente horda de personas en las que ahora no caigo pero que sin duda existen y se presentarán por sorpresa en medio de tus sesteos. Joder, ¿qué cojones les pasa? ¿Es que no saben gozar de la buena vida?

2 comentarios:

Los amigos de don Latino dijo...

Creo que estabas pensando en Ismael y, por supuesto, no me refiero a mi amado hijo, sino a una gran persona (en todos los sentidos)

Un saludo por si está por ahí (cosa que dudo pero no descarto)

Anónimo dijo...

Igual digo.