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6 de mayo de 2008

Un año chusqueando


Además de ser formidables y tener un código deontológico sin parangón, ustedes son finos y finas observadoras. Huelga por tanto explicar las evidentes razones del título.

"Házte un blog, que tú lo disfrutarás". Cuando Raulito y Andresín me hablaron de eso de los "blogs" hace un año y unos días, creí que me hablaban de otra moda más. Efímera, pasajera y chiquilicuatrera. Que se me entienda: No desmerecía la recomendación de mis amigos, sencillamente asumía que acabaría haciendo lo mismo de siempre, zambullirme contundente e incondicionalmente en una nueva afición que acabaría abandonando a los tres o cuatro meses. No negaré que me sonaba divertido. Sonaba muy bien. Pero el tiempo acabaría siendo infiel. ¿Continuidad escribiendo? ¿Continuidad leyendo? ¿Continuidad siendo leído? ¿Continuidad comentando? ¿Continuidad siendo comentado? ¿Continuidad teniendo algo digno de escribir o de leer?

En este tiempo hemos sido testigos de la criogénica congelación, quizás indefinida, de algunas bitácoras. Incluso algunas han tenido la decencia, como hiciera el PTE, de autodisolverse. También hemos visto debuts prolíficos y catamaránicos con 2 o hasta 3 blogs simultaneos que, a fuerza de atollar su calado allá donde siempre se acumulan las arenas del tiempo libre, han acabado por asumir las virtudes del monocasco. Pero el saldo poblacional siempre sube, y los nuevos conscriptos superan siempre a las deserciones. En personas, y en minutos.

Comunidades virtuales, la teoría de los 6 grados, blogosfera, nuevas redes sociales y nuevos hábitos relacionales. Todo eso no es ciencia ficción, ni elucubraciones punsetianas, ni las "intelectomanualidades" de cualquier otro posmopensador de referencia. Eso, colega, es lo que estás ejecutando. Ici et maintenant.

Pues aquí estamos, como el primer día, jugando juntos con estos mimbres. "Y va pa largo".

Un brindis por Donna Haraway y por el circuito integrado.

(Eh, que no es ni bueno ni malo... Es lo que iba a ser... Tú sigue chusqueando...)

25 de marzo de 2008

Usando las cosas como las personas


No gastes cuidado al cerrar ninguna puerta, ni la del coche ni la del armario. Portazo y alegría, como si llevaran bisagras de titanio. Que se vea que hay vida en casa. Y en el inodoro no te sientes civilizadamente. Palmada en el hombro, levantas el codo, y te dejas caer cual luchador de pressing catch. La "Sentadilla" del Cacarico. Piénsalo: En circunstancias de apremiante urgencia, igual hasta consigues por tus propios medios un suave descenso. Etilo o metano, quien sabe. El día menos pensado algun lumbrera patentará por fin un inodoro con amortiguadores; Mientras tanto "leña al mono, que es de Roca".

Si el ratón inalámbrico se atasca, dale un buen par de hostias bien dadas, y sin alfonbrilla. Luego, fíjamente, te quedas mirando a la impresora. No hace falta que digas nada, verás qué rápido entiende que la siguiente puede ser ella. Y es que solo así dejará de colar en tus impresiones esa jodida hoja en blanco que tanto te cabrea. No me seas moñas, no es la configuración de los márgenes. Es una elemental cuestión de disciplina cibernética.

Y no aceptes ni excusas ni camelos sobre la deficiente cobertura de tu compañía telefónica. Tú y yo lo sabemos. Es el móvil y punto. Sin paños calientes, se estaba rifando un severo correctivo y el primo enano de R2 tenía todos los números. Palma abierta y contra la pared, ¡aklusk!, ¡aklusk!, a lo Nietsche. Lo que no lo casque lo hará más fuerte. Y si revienta, a gastar esos puntitos. En cualquier caso acabarás teniendo en tus manos un celular a la orden, firme y saludando.

¿Antes de meter la vajilla en el lavaplatos le pasas la escobilla enjabonada? So majadero, piensa en el resto de electrodomésticos de la cocina, ¿Qué ejemplo les estás dando? ¡Y una mierda, hombre! ¡Los restos de pasta y boloñesa también van pá dentro! ¡Que para eso están las megaperls activas! ¡Por el Poder de las Powerballs, a repetir el programa intensivo a 75ºC hasta que se desintegren los putos macarrones! ¡¡¡O CESAR O NADA!!!

(La siempre ponderada opinión de Joseph Cricket: Al final las máquinas se van a cabrear, y encima con razón. Una ayudita es bueno para ellas, bueno para ti, bueno para todos y todas. Tómate un Chimos y relax. Make it easy, compadre.)