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29 de abril de 2008

Lerdos todos


Quizás algunos de ustedes sean reincidentes en sus visitas a este blog. En fín, ustedes sabrán lo que hacen. Pese a que me arrogo la autoría del delito, no dejo de considerarles cómplices necesarios. De cualquier modo, siendo así, es posible que también hayan tenido la gentileza de participar en la encuesta "¿Se considera usted razonablemente lerdo?" que hace un par de meses habilité a la derecha de estas líneas. A esas 10 magníficas personas (yo también contesté) cabe dar las gracias por su gesto, ya que me permiten conocer el perfil del lector medio.

Alguien razonable pensará que cuanto menos debe resultar complejo colegir conclusiones de las respuestas propuestas. No le censuraré las sospechas, pero a poco que esté introducido en el turbio mundillo del management concederá admitir que sesudos informes de marqueting por los que se pagan escandalosas fortunas no tienen mejores fundamentos que los de mi encuesta. Algún día les tengo que explicar como unas extrañas señoras me abordaron un extraño mediodía en la calle Pelayo -que de por sí ya tiene su qué- y me hicieron entrega de una aún más extraña cinta de VHS, cuyo visionado no dejó de ser jodidamente aún más extraño e inquietante. Pero esa... es otra historia.

El 40% de los participantes admitió sin paliativos su lerdura. Es más, desacomplejadamente y con orgullo. Para ellos, mis felicitaciones. Son ustedes honestos y certeros. ¿Para qué abundar? Lerdos, lerditos, lerdazos...

Por otra parte un 20% negó la naturaleza estulta de su ser, y pretendió para más inri hacernos creer que por el mero hecho de ser artistas conceptuales ya tienen patente de corso. A ellos la justa gratitud por participar, pero también sonoro abucheo por su presuntuoso proceder. Sospechamos que un 50% de ellos (es decir, 1) incluso mintió acerca de ser artista conceptual. Como mucho, figurativo.

"¿Vas a dejarte el flan?" fue la respuesta ofrecida por un 10% de los encuestados. Bajo este inesperado giro del lenguaje subyace a todas luces una mente insidiosa y acechante, que no duda en rehusar el tema planteado para abordar otras cuestiones, inocentes en apariencia, pero seguro que con aviesa intención. Dios me libre de estos lectores, que de los bravos ya me libro yo.

Casi una tercera parte, el 30%, admitió pusilánime que todo dependía de la inexorable voluntad del legislador. ¿Les parece a ustedes una respuesta aceptable? A mí no. ¿Qué clase de respuesta es esa? Crúcense con uno de estos tres encuestados en una escalera: Les aseguro que nunca sabrán si suben o si bajan. En verdad les digo que a esta gentuza solo cabe exortarles con Apocalipsis 3:15-16, por no ser ni frios ni calientes. Cabe suponer que eso les arranque eficazmente de la tibieza, con peligro de violentarlos. Un mal menor.

En fín, hasta aquí llega mi capacidad de diagnosis. Si aún desean más información sobre ustedes mismos, si su intención es ahondar en un análisis más fino, no me queda más que remitirles a los posos del café y la sección zodiacal del 20 minutos.

En la foto el encuestado nº 7, que ha resultado ganador del sorteo de la paletilla ibérica. Gracias a todos y todas por participar.

26 de marzo de 2008

Los malos malos pero que te cagas


El otro día tuvieron la gentileza de recordarme uno de los acontecimientos más bochornosos y a la vez más gloriosos de mi paso por la UAB y por el MEP (o AEP, o AEP-EE, o como quiérasele llamar).

Aquel día alguien sabio, inteligente, simpático, hermoso, justo, honorable, apuesto y bondadoso, y sin embargo tan modesto que me ha solicitado que no le identifique, accedió a montar una perfomance electoral disfrazándose de Dart Vader en condiciones manifiestamente precarias; Las mallas y el peto realmente eran de Batman, aunque supimos camuflarlo. El propósito era defendernos de la agresión asamblearia ante las Elecciones al Claustro General, y para ello Vader debía pasear por la UAB saliendo desde el comedor de la Plaça Cívica mientras sus camaradas no disfrazados (o por lo menos, no más de lo habitual) repartían, aparte de un completo programa electoral de veinte páginas, una octavilla bastante parecida a la foto de arriba. "Los malos malos pero que te cagas". Debimos de hacerlo muy bien dado el notable e inmediato resquemor que nuestra iniciativa suscitó entre las soliviantadas filas asamblearias. Tampoco era dificil que se soliviantaran quienes vivían por y para sentirse agredidos por el universo. En plan de coña dijimos una verdad como un templo: Las mal llamadas "Asambleas de Facultad" tienen dirigentes, no son más democráticas que un sistema de partido único sustentado por soviets, y eran realmente cuatro tipos quienes cortaban bacalao, mientras que la función de otros cuatro tipos eran partir caras si el guión lo exigía.

No diré que todos aquellos que apoyaban al bloque asambleario (CAF, la chunga y falsa AEP de Ciencias Politicas, Alternativa Estel, y BEI) fueran gente violenta. Incluso unos pocos y pocas eran gente grata y encantadora, pero el colectivo era efectivamente gobernado por los cuatro cínicos de siempre, y siempre iban de la mano de psicopatoenergúmenos violentos que impedían cualquier entendimiento con cualquiera. El tonto útil para una Administración no interesada en un movimiento estudiantil cohesionado y organizado.

Así que en esa ocasión, como en tantas, les dimos una paliza como nosotros sabíamos y queríamos darla: Electoralmente.

Han pasado muchos años, unos doce o catorce, pero aún me estoy riendo. ¿Aún estarán esos cuatro gruñendo su rencor por las esquinas? Si es así, a mi em rellisca, pavu.

29 de enero de 2008

Idiocracy


"Idiocracy", 2006, 81 min, USA, Dir: Mike Judge.
Los protagonistas, una prostituta y un soldado supermediocre, se someten a un experimento sobre animación suspendida. Pero a los pocos meses la justicia cierra el laboratorio y nadie se acuerda de reanimarlos, hasta que 500 años después se activan accidentalmente las cajas donde duermen.

Despiertan entonces en el futuro siglo XXVI. En ese punto, la inteligencia ha dejado de ser relevante en el plan evolutivo que la selección natural tiene para la especie humana. La imbecilidad es la norma que campa a sus anchas, la imbecilidad impera en un mundo en el que nada funciona porque nadie sabe hacer nada. Los descongelados protagonistas descubren enseguida que son las dos personas vivas más inteligentes del mundo. Es impagable aquella escena en la que aparece Camacho (Presidente del gobierno, luchador de Pressing Catch y actor porno, todo simultaneamente, no como Reagan) recorriendo Washington en una supermoto. Y el alegato del fiscal en la escena del juicio…

Todo es basura: Comida basura, sexo basura, y en general, montañas de basura. Detrás del proyecto esta Mike Judge, creador de Beavis and Butt-head, director de Office Space y de King of the Hill (producciones aquí desconocidas), así como miembro del reparto de South Park o Jackass II. La 20th. Century Fox le dió a esta peli, especialmente en EEUU, una promoción y distribución mínimas. Nunca comprenderé porqué esas grandes productoras se meten en cosas en las que no creen. ¿Te enteraste del estreno de Idiocracia en España? Yo tampoco.

¿Una película baturra? Eso dicen. ¿De humor facilón y de sal gruesa? Desde luego. ¿Previsible? Pues claro. ¿Para nada recomendable a los incondicionales de Jean Luc Godard? Efectivamente. Y por todo eso, y sobretodo porque te partes, muy indicada para cualquiera.

Y a quienes la critican apuntando que la pelicula adolece precisamente de aquellas deficiencias de las que el propio argumento pretende burlarse…

Sin ánimo de ofensa y con vocación apacible, a ellos les sugiero que reconsideren nuevamente de qué o de quién se está burlando realmente la película. Porque en eso sí que aciertan: Es una burla (Una "sátira", dicho en pijo).

Pau, gracias por la peli.

I moltes felicitats (hoy es su cumple, ¿saben?).