20 de junio de 2007

Cuatro puntales

Hoy les propongo cosa buena:

En primer lugar y de corazón, le invito a aparcar todos sus prejuicios. Seguro que alguien puede prestarle un disco de Juanito Valderrama. De ser posible, que sea un recopilatorio de grandes éxitos. En ese caso hay alguna probabilidad de que encuentre, dejando aparte -si no, mejor- los tracks de canción ligera (como mínimo el 85% del disco), alguna de las joyas que dejó el maestro al tesoro del flamenco. Ahí, brillando en lo más alto, están las que son -a mi gusto- sus mejores canciones: "Cuatro puntales" o "Mi perra canela".

No sea burro, no se ría. Si tiene ocasión, escúchelas: La segunda le teletransportará inmediatamente al campo de la postguerra, al hambre labriego, a la solidaridad de las pequeñas cosas, y sobretodo a la belleza trágica de la Andalucia de mitades del siglo XX.

Y la primera, siendo su mejor canción, no es una canción. Verá usted seguiriya, soleares y fandango, pero es un poema musicado. Es un recitar dulce y cálido preñado de guitarra y nostalgia en el que se va intercalando, cantada, la jondura de una voz privilegiada (destacada en azul, ¿vale?).

CUATRO PUNTALES
(J.Valderrama-M.Manuel)

Cuatro puntales sostienen la catedral del toreo,
cuatro torres andaluzas esculpidas por el genio.
Juan Belmonte, Joselito, Rafael Gallo Hechicero,
Y un manuel, Manuel Rodriguez “Manolete”, ¡Qué torero!,
Los cuatro grandes del toro, ¡Ay que pena de no verlos!
Cartel de feria exclusivo del empresario del cielo.

El que quiera ver toritos que suba al cielo,
Que se han juntado lo mejor y más puro de los toreros.


Apoderado del llanto, ven a firmar el recuerdo,
Que Juan, ciclón de Triana, el terremoto torero,
Ha desdeñado la carne para hacerse monumento.

Apoderado del llanto, ven a firmar el recuerdo,
Que José, aquel joselito catedrático torero,
Olvidó una asignatura y se hizo cartel eterno.

La afición ha perdido cuatro toreros, cuatro toreros,
De luto esta la tierra, de fiesta el cielo, de fiesta el cielo.
De fiesta el cielo, ¡madre!, porque en la gloria, porque en la gloria,
Se juntó lo mas puro que dió la historia.


Apoderado del llanto, ven a firmar el recuerdo,
Que se ha quitado la luna las nubes con un sombrero
Para hacerle a Rafael un brujo quite flamenco.

No me firmes el recuerdo, ¡no me firmes el recuerdo!
Que aquello que ví en Linares yo no concibo creerlo.


Dame por espada el rayo,
Dame por muleta el trueno,
Que quiero ver si consigo
Matar la sombra de Islero.

“Torera”, José le dijo a Rafael,
“Dame una larga torera”,
Y Juan le dijo a Manuel:
“En nuestra fuente hay solera
para el que quiera aprender”.

4 comentarios:

la tomaquera dijo...

Jo, neng...
es que a mí los toros no me ponen nada de nada.
Yo me quedo con "El emigrante", que aunque muy oido sigue siendo de rabiosa actualidad.
"Cuando sali­ de mi tierra
volvi­ la cara llorando
porque lo que mas queri­a
atras me lo iba dejando"
No dejo de ver a mis abuelos ahí.

El Chusco dijo...

¿Lo ves? Es que Juanito es lo más, no te lo acabas... Y en medio del cutrerío "rhinestone" de la canción ligera española de su época, solo Antonio Molina le daba la réplica. Flamencos aparte.
Pero yo me quedo con Valderrama.

PD: ¿"Soy minero" tiene vigencia?

la tomaquera dijo...

Pocos mineros quedan ya...
Y los que quedan son unos aprovechaos...

Anónimo dijo...

Montgomery dice que no hace falta que se regodee de esta manera. Un palomo no hace verano. Aprovecho para saludar a la familia Porculio. Sobre todo a los hermanos: Tedán, Dao y Hodío. Un abrazo amigos. Ánimos y superad lo vuestro...